miércoles, 16 de noviembre de 2011

Día de Muertos en México.





Origen. 

Mictlantecuhtli, "señor de la región de los muertos" y miembro del panteón nahua, es uno de los principales puntos de partida de la antiquísima tradición nahuatl consistente en la dualidad vida-muerte, principio fundamental que inspiraba a la cosmogonía y cosmovisión de aquel entonces.

Las fiestas del mes de Tepeíhuitl y del mes de Quecholli, en las que se honraba a los ahogados o en los que se quemaban flechas y teas en los sepulcros, fueron los antecesores de lo que incluso en Yucatán bajo la influencia maya y durante la época independiente se denominó como el Uahil col, fiestas en las que los ascendientes se agasajaban en banquetes con sus difuntos descendientes.

Cuando alguien moría, tenía diversos destinos de acuerdo a distintos factores que podían atender a su propia condición o bien, a las circunstancias en las cuales pereció. Así, generalmente los muertos iban a Mitlan o lugar de los muertos; aquellos que morían ahogados iban al Tlalocan o lugar de Tlaloc; quienes morían en parto o batalla, tenían como destino la casa del sol, y para los adúlteros era Tezcatlipoca quien los esperaba.

Siglos de tradición han situado dos fechas fundamentales a tan arraigada costumbre, señalándose al 1º de noviembre como el día de Todos los Santos (o día de los angelitos) donde se recuerda a los niños finados.

Y todos los que aún no lo son, no pierden tiempo al pedir su "calaverita". Es en el tránsito del día 1º al 2º cuando tiene lugar la fiesta de los Fieles Difuntos, donde es costumbre visitar los cementerios y honrar con comida y rezos a la memoria de aquellos fallecidos que tan sólo esa noche regresan a la tierra para compartir con los suyos la pan y la sal.

Las calaveras. 

Más allá del tzompantli o muro de las calaveras del glorioso México-Tenochtitlan, el cual representaba importantes eventos bélicos así como el sacrificio de jefes adversos al Imperio, encontramos en el México poscolonial una suerte de calaveras que dista "tan sólo un poco" de aquellos valetudinarios significados. Y es que hoy, en festivos versos llamados "calaveras" se encuentran los epitafios, que de manera graciosa e incluso pueril, nos hablan de los personajes vivos a quienes dichas composiciones están destinados con la intención de criticarlos o simplemente reírnos de ellos.


Las actualidad.